Fotos Digitales Vs. Impresas
No sé si se han fijado, pero últimamente he notado que las fotos ya no se hacen viejas como antes. Todos tenemos fotos impresas de las viejitas, tomadas con rollo y no con megapixeles.
Recuerdo cuando planeaba tomar fotos con mi reflex Pentax manual, era todo un ritual desde escoger el rollo con el asa (100 para lugares con mucha luz y 400 o más para lugares en donde dominaba más la obscuridad).
Una vez escogido el rollo instalarlo y desperdiciar dos o tres fotos para ponerlo en la posición correcta, aún recuerdo el sonido de los clicks tensando el carrete del rollo y dejando la cámara lista con el número 1.
Era sabrosísimo el pensar que tenías 36 fotos a lo mucho para capturar lo más relevante de un viaje o evento en particular. Sea cual fuera el motivo de las fotografías existía un límite donde te lanzabas a clickear.
Lo más intrigante de esto era cuando decidías que un momento vale la pena y tomabas la foto, sabiendo que te quedaban nada más 35 fotos y cada vez que tomabas otra se acercaba el fin del rollo, pero lo que generaba la adrenalina no era que se terminara el rollo sino tratar de que el rollo durara lo suficiente para capturar lo mejor. ¿Qué pasa si se termina y justo después viene otra cosa que valiera la pena fotografear? O al revés, ¿Qué pasa si dejas pasar oportunidades creyendo quedespués habrán mejores para gastarte las 35 fotos que te quedan?
Todo este ritual era una delicia del arte de la fotografía manual, pero ahí no terminaba ya que después había que revelarlas e imprimirlas y ¿qué pasa si no salía la foto que con tanto suspenso planeaste enmarcar o hacer una ampliación?
Una vez haciendo esto guardabas los negativos y procedías a poner las mejores fotosen algún album o porta retratos.
Y finalmente el punto de esta entrada, esta foto artesanal con el paso del tiempo se ponía amarillenta y comenzaba a imprimirsesobre ella no solamente los momentos que capturaste sino el tiempo, el tiempo se hacía parte de la foto físicamente.
A diferencia de las digitales no tienes ni el suspenso del límite de fotos ni de cómo va a salir al final y mucho menos verás eltiempo integrarse físicamente a la misma.
El único tiempo que se plasmará en esa fotografía será cuandoveas a las personas en ella que se van quedando jóvenes para siempre mientras en la vida real no. Verás que la ropa delata el tiempo y elementos como los coches o aparatos que alcancen a aparecer en ellas.
Sin embargo este tipo de tiempo es para digitales e impresas, pero el tiempo físico no lo verás en las digitales.
Las fotos digitales no se hacen viejas como nosotros.
Lo más curioso es pensar que el proceso de la toma tradicional de fotografías es muy similar a la vida misma, cuando sabes que tienes una cierta cantidad de años por delante y muchas veces no sabes si tomar alguna decisión o postergarla para otra mejor.
De igual forma las decisiones que tomemos se imprimirán en nuestra historia y poco a poco veremos al tiempo mezclarse con ellas y hacerse viejas como nosotros en el marco de nuestro paso por este mundo.

